Reseña por Nahyn Martínez, 3 BGU «B»

Mi experiencia de participar en la V Olimpiada Nacional de Química surge a inicios de mi último año electivo donde empecé a prepararme con la ayuda de la Lic. Diana Acuña. Un concurso donde fui el único estudiante de la Unidad Educativa en participar. Al principio, sentí mucho miedo, ya que no solo iba a representar al Colegio, sino que tenía la oportunidad de obtener una beca de estudio del 100% en la Universidad San Francisco de Quito, al pasar el tiempo con el apoyo de mi profesora, mi familia y amigos, conseguí el valor para continuar y dar lo mejor de mí.

Debido a la situación actual del país las Olimpiadas tuvieron que adaptarse creando así una tercera fase para este concurso, que era un examen clasificatorio. La inauguración de las Olimpiadas llegó y junto a éste un nuevo examen, eventos que se realizaron mediante zoom y una plataforma online en donde participamos ciento cuarenta personas. El examen tenía un alto nivel de dificultad y tuve algunos inconvenientes que logré solucionar dándome paso para la siguiente fase como uno de los cuarenta semifinalistas. Una etapa en donde muchos más retos empezaron a llegar: tanto por el Colegio como por el concurso. Esto me hizo sentir que el tiempo se agaotaba y así fue. El segundo día llegó, con un examen mucho más complejo que el anterior, donde nos observron mediante videoconferencias con la ayuda de una persona del jurado en cada sala.

Los días pasaron y las calificaciones llegaron. Me notificaron que soy uno de los 10 finalistas de mi categoría en este concurso y que debo prepararme para el examen práctico que se realizará en un laboratorio virtual el día miércoles 27 de mayo. Ser participante de la V Olimpiada Nacional de Química ha sido una experiencia inigualable que va desde estudiar un extenso temario hasta adaptarse a una metodología virtual nada esperada para el desarrollo de este concurso. Una experiencia la cual, independientemente de los resultados finales, siempre llevaré conmigo gracias a todo lo que he aprendido en este proceso. Descubrí que si me propongo y me esfuerzo por lograr mis sueños, por más difícil que sea, podré lograrlo.

Quiero agradecer al Colegio y a mis profesores  por toda la ayuda, ya que, a pesar de la situación, nunca han dejado de apoyarme desde que entré a la institución, porque no solo me formaron en el ámbito académico, sino también en el ámbito espiritual ayudándome a crecer como persona, permitiéndome llegar a donde me encuentro hoy en día.