El jueves 9 de julio, la Coordinación de Actividades Extracurriculares realizó un reconocimiento a los integrantes de las selecciones 2019-2020, de la Unidad Educativa San Luis Gonzaga, evento al que se sumaron emotivos mensajes de alumnos, ex alumnos, entrenadores y autoridades del plantel, para felicitar y despedir de la mejor manera a los embajadores deportivos y artísticos de este año lectivo; jóvenes de las selecciones de básquet, fútbol y la banda musical que con orgullo representan a su promoción de bachilleres de la República en los 60años de vida institucional.

Representar a la escuela o colegio como parte de una de las selecciones deportivas o de arte, es una de las metas que la vida estudiantil ofrece, lograrlo es un privilegio, demostrarlo es un orgullo. Familia y amigos guardarán por siempre en sus memorias que esta promoción de estudiantes de la Unidad Educativa Gonzaga lograron su título en medio de la adversidad, fuera de las aulas, con astucia, intrepidez, compromiso y valentía ante los grandes cambios de la época.

La generación 2014-2020 es la primera graduada on-line en la historia del Gonzaga y llevará esa insignia como los mayores representantes de la misión y visión Gonzaga, que en tiempos de crisis supo mantener a flote y con entereza esos pilares de educación, y que hace unos meses celebró 60 años de vida Institucional, en medio de abrazos, besos y felicitaciones, ahora se proyecta al futuro con nuevos recursos, objetivos modernos, esperanzas renovadas y la alegría de despedir a una valiosa generación desde la distancia.

Profesores y alumnos coincidieron -durante este evento- que todo pudo ser mejor en la “normalidad” pero también reconocieron que están listos para afrontar lo que se viene; lo lograron juntos y seguirán adelante con la seguridad de que dieron lo mejor pese a las dificultades. A puertas de entregar al país este legado, queda pendiente una despedida afectuosa, como siempre sincera y fraternal, pero con esa amable palmadita en la espalda, un abrazo cordial, un estrechón de manos amigas y los sentimientos encontrados de un adiós a decenas de personas que pasaron por la comunidad Gonzaga en estos años de aprendizajes y experiencias, y en los últimos e inéditos cinco meses que dejaron incontables lecciones para todos.