Nuestros maestros Gonzaga en esta cuarentena han tenido el valor de adaptarse y dar el paso hacia la digitalización de la educación para no detener el proceso de enseñanza.

Por esto queremos compartir la experiencia de algunos educadores ignacianos, que como todos los docentes se están esforzando por llenar el espacio que dejan las aulas vacías por el aislamiento, en donde los estudiantes más que nunca necesitan un aprendizaje integral, un acompañamiento cercano, un desarrollo real del modelo de persona. Son personas como tú que no salen de casa (excepto para compras), usan mascarillas, son padres, madres, amigos e hijos y están en la primera línea de acción en esta emergencia educativa. Para ustedes sus experiencias:

Los profesores desde siempre hemos sido ejemplo de adaptación e innovación, y en este tiempo no sería menos.  La modalidad virtual ha significado muchos desafíos que han sabido afrontarlos y adecuarlos a su práctica educativa.  Durante tres años hemos recalcado que en la transformación educativa el nuevo rol docente implica competencias que lo llevan a afrontar el siglo XXI, sin duda, durante este tiempo de educación virtual, se ha hecho evidente estas competencias, he visto docentes organizados, innovadores, preparándose en tecnologías, inclusivos, participativos, diseñadores, trabajando en equipo y acompañando a estudiantes.  Ha sido difícil y complejo el adaptarse de un momento a otro, pero es aquí donde se hace evidente la vocación surgiendo todos los días, haciéndonos referentes de docentes conscientes, comprometidos, compasivos y competentes.

Sonia Lapo, Directora Académica.

Este tiempo ha sido toda una aventura en la que hemos tenido que viajar de la mano de la tecnología y lanzarnos a dar clases sin haber tenido la experiencia necesaria para hacerlo correctamente, pero lo importante es que en el camino han ido apareciendo las soluciones, los errores que al final del día o la semana ya se convertían en aciertos. He contado con la colaboración y paciencia de mis padres de familia y de mis niños que han sabido entender los fallos, ya que juntos emprendimos este viaje y juntos hemos ido tropezando y levantándonos tomados de la mano. Al comienzo con temor por la situación del país, de no contar con lo más importante en la educación el contacto físico, la comunicación cara a cara, la empatía, el abrazo, la palmadita en la espalda, la sonrisa, el abrazo, el trabajo en grupo, el tomarse de las manos, el compartir en vivo las experiencias de aprendizaje, pero creo que el amor es y será la clave fundamental, la que supera todo, las distancias,  y los miedos y nos hace uno en bien del otro porque tenemos la certeza de  que a quienes tenemos para apoyarnos en este momento es el uno al otro.

María Elena Pastor, Tutora 1° EGB

Es una experiencia diferente, retadora e intempestiva, puesto que no estábamos preparados para asumir esta modalidad, en especial, los estudiantes. Sin embargo, al gustarme la tecnología, he tratado de indagar y probar con formas llamativas de abordar los temas con aplicaciones y herramientas que logren un mayor dinamismo, sobre todo aprovechando que muchas se están ofreciendo gratuitamente debido a la coyuntura.

Doris Fuentes, Tutora 4° EGB

El trabajar a través de las aulas virtuales, ha representado un gran desafío al mundo actual puesto que demanda una transformación en el ser docente, eso implica ser empático debido a que se ejecuta en realidades adversas como la falta de internet, dificultades con los equipos, etc.  Ser asertivo no agresivo ni pasivo, ser creativo a través del uso de nuevas herramientas digitales que inviten al desarrollo cognitivo de los estudiantes.  Ser objetivo, es decir pedir lo realmente necesario, pensando y discerniendo lo que les va a servir.  Ser real, poner el aprendizaje en práctica, cómo lo aplico a sus necesidades actuales y qué beneficios traerá a mis estudiantes.  Finalmente, con esta herramienta se ha logrado generar el proceso de aprendizaje autónomo de nuestros estudiantes.

Mayra Orozco, Tutora 5° EGB

Esta experiencia virtual nos ha permitido conocer además de la parte tecnológica, la intimidad de los hogares de nuestros estudiantes al igual que ellos la nuestra. Ha sido complicado adaptarnos a este nuevo reto del trabajo virtual, sin embargo, nos ha enseñado a ser más tolerantes y solidarios, dándonos la oportunidad de crecer como seres humanos y de ser más empáticos con nuestro entorno.

Verónica Segovia, Tutora 6° EGB

Es un nuevo reto para mí trabajar con la tecnología más que antes. He tenido la oportunidad de evolucionar mis técnicas de enseñanza con los estudiantes de noveno de básica, aunque los comienzos fueron difíciles, ahora se nota más preocupación de los estudiantes por aprender y yo estoy más dispuesto que antes en apoyar y reforzar en las dudas que tienen. Classroom y Hangouts Meets son las herramientas que uso con los chicos. En la primera les comparto el material que necesitan para la clase y en la otra les explico con un video en vivo apoyado en un pizarrón con otros materiales didácticos que yo mismo creo. Con esto trato de demostrar a los chicos que no les dejé a la deriva y mantengo la proximidad como la tenía en clases regulares.

Ricardo Cañizares, Matemáticas 9° EGB.

El teletrabajo no ha sido solo para mí, sino también para todos los que estamos involucrados en esta situación hemos demostrado que se puede lograr cosas sin ser planificadas y controladas. Como educadora ignaciana he podido salir adelante con mis estudiantes, ya que para mí y para ellos fue difícil al principio sin embargo es un proceso enriquecedor ya que se tiene conocimiento de algo que no estuvo previsto.

Mabel Mena, Inglés 9° EGB.

La experiencia del teletrabajo en educación física durante este tiempo de emergencia sanitaria está ayudando mucho a mis estudiantes los cuales se conectan de manera puntual a la video llamada, en las clases todos se sienten motivados y dicen extrañar mucho este espacio de actividad física en el colegio con sus compañeros ya que esto les ayuda a interrelacionarse con sus amigos, aliviar el estrés, es una forma natural de combatir y reducir los síntomas de la ansiedad y la depresión, reduce la presión arterial y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares por lo cual estando con buena salud física y mental no tendrán mayor inconveniente al realizar las otras actividades de aprendizaje.

Carlos Erazo, Cultura Física BGU.

Tiempo de educar en la cuarentena, la distancia física que implica la educación virtual, me han dado otro tipo de posibilidades de acercamiento y empatía con el grupo. Desde el acercamiento a la realidad que viven los alumnos, sus dificultades personales y familiares, donde se da la posibilidad de apoyar emocionalmente no sólo al alumno sino también a la familia. Un gran reto con la responsabilidad y preocupación de llegar a todos con la mayor profesionalidad.  Todos estamos aprendiendo, ante esta nueva situación que implica gran esfuerzo. Aprendiendo a escuchar, a comprender, a dar oportunidad, a estar juntos a la distancia.

Santiago Chango, Pastoralista 2° BGU

Desde tiempo atrás había oído que la virtualidad es el futuro de la educación y alguna experiencia he tenido como estudiante y profesora universitaria. Sin embargo, debo confesar que es realmente ahora, gracias al teletrabajo en esta época de cuarentena, cuando he podido comprender varias implicaciones de esta modalidad educativa.

Trabajar de modo virtual ha sido un reto para todos, pero especialmente para los docentes de escuela y colegio, pues nosotros nos preparamos para enseñar a niños y jóvenes y hacerlo de manera presencial, porque la escuela funciona así, presencialmente. Lo virtual, se entendía -en el mejor de los casos- como un ámbito de la educación universitaria.

Pero de pronto, hemos tenido que aprender a enseñar a través de la computadora, prescindiendo del contacto personal con los estudiantes, y añorando nuestro espacio natural de trabajo que es el colegio: sus aulas, patios, laboratorios, biblioteca, capilla…

No cabe duda que durante estas siete semanas hemos aprendido mucho, desde manejo de las TICs, hasta resiliencia; hemos aprendido a combinar el trabajo con las tareas del hogar, hemos redescubierto el valor de muchas cosas: la salud, la familia, la libertad, el trabajo, la fe; nos hemos conocido mejor a nosotros mismos: nuestras capacidades emocionales y habilidades personales y técnicas.

Pero el mayor aprendizaje y constatación es que el aula de clase es nuestro mundo, por eso, queremos regresar al colegio, estar rodeados de nuestros alumnos, sentir sus energías en la bulla y el movimiento que generan por todas partes, verlos a los ojos y poder mirar sus emociones. Ellos son nuestra razón de ser. Nos hicimos maestros para estar con niños y jóvenes, para guiarlos en su desarrollo no sólo cognitivo sino, sobre todo, social, psicológico, emocional y espiritual, y esto se logra mediante la interacción y el afecto que los medios virtuales no permiten tener.

Sé que de muchas formas este distanciamiento nos ayudará a crecer a todos, y así,  cuando retomemos la convivencia escolar, seremos mucho mejores maestros, colegas,  amigos… en fin, mejores personas, que ayudaremos a reconstruir este mundo de una manera diferente.  

Carmen Cañas, Rectora

Gracias por estar al frente, por ser profesores y sobre todo seres humanos dispuestos a compartir el conocimiento.