Envío un saludo afectuoso a toda la comunidad educativa: estudiantes, padres de familia y a mis colegas y compañeros docentes, personal administrativo y de logística. Un saludo que lleva, además, mi felicitación porque finalizar un año escolar es como llegar a una meta, dar un paso más o lograr un objetivo. Espero que todos, al igual que yo, en este momento sientan -ante todo- alegría y tranquilidad. Y que estos sentimientos les acompañen para disfrutar de sus merecidas vacaciones.

Este año ha sido especialmente significativo por dos razones:

1. El año Aloisiano que honró la vida de San Luis Gonzaga y lo celebramos hasta el 21 de marzo y 2. el año jubilar por nuestro sexagésimo aniversario de fundación que comenzó el 19 de diciembre del año pasado y terminará el mismo día de este año. Dos eventos y fechas significativas que se relacionan con nuestra historia y que nos invitan a rememorarla y festejarla.

Espero que todos recordemos siempre la persona de Luis Gonzaga; su ejemplo y vida a través de su biografía, Yo Luis, y los murales, deberían quedar para siempre grabados en las mentes y corazones de quienes hemos estado en el colegio en este año escolar.

Por su parte, la celebración de los sesenta años apenas ha comenzado y a ella estamos no solo invitados sino comprometidos todos. Será la ocasión de valorar nuestra historia, recrear la tradición y proyectarnos al futuro.

Poniendo en perspectiva estos dos motivos, vemos que ha sido para el colegio una época de mucha bendición, como buen augurio para el momento trascendental que estamos atravesando con INNOV-ACCIÓN XXI. El proyecto con el que queremos transformar la educación para ponernos a la altura de lo que los niños, jóvenes y sociedad de hoy requieren.

A propósito, quiero también agradecer y felicitar a quienes han entendido que el cambio no es una moda, que es realmente una urgencia que nos mueve a dar respuestas de hoy a las generaciones de hoy.

Son cada vez más los profesores, estudiantes y padres de familia que colaboran para que la transformación se vaya realizando. Pero aún faltan muchos, ojalá que todos pudieran ver en los productos y resultados que se van dando, las motivaciones y las razones de lo que estamos haciendo y lo entiendan, pues la tarea se facilitará en la medida en que seamos más los que rememos hacia la misma dirección.

Para finalizar, quiero agradecer a Dios por todo lo recibido, soñado y logrado durante este año lectivo. Le agradezco por la vida de todos los estudiantes y profesores de la unidad educativa y pido porque cada uno disfrute de sus vacaciones con paz y bienestar.

Afectuosamente,

Carmen