Nuestros lugares "para servir mejor"

"Ser más para servir mejor" no es solamente una frase que identifica a las unidades educativas jesuitas del Ecuador ni quiere ser un "cliché" del Gonzaga. Se convierte en el anhelo que da sentido a la educación que recibimos todos los días en el aula y la formación integral que se vive en cada situación, en cada actividad.

La referencia ética está, -y debe estar-, siempre presente en el objetivo último que busca esa formación de la que estamos hablando. La visión de la Unidad Educativa Gonzaga menciona "lograr un cambio en nuestra sociedad, formando personas (...) comprometidas en la construcción de un Ecuador más justo y humano...".

¡Eso es "servir mejor"!

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Un recorrido a través de campamentos

Han pasado cinco meses desde que iniciamos con el primer campamento, llenos de esperanzas, sueños e ilusiones. Todos hemos trabajado arduamente para lograr sonrisas, experiencias y amistades dentro de campamentos. Jefes, guías, materiales, asesores y caminantes han dado su tiempo y cariño para lograr que cada campamento sea único.

Queremos compartir con ustedes los momentos vividos e invitamos a recorrer las galerías de fotos de los campamentos que hasta ahora se ha desarrollado.

Campamento de Guías

Lugar y fecha: Hacienda Gortaire (26 - 28 septiembre de 2014)

Campamento Nacional REI-E

Lugar y fechas: Quingeo, Cuenca - Ecuador (9 - 12 octubre de 2014)

Visita la galería de este campamento

Campamento de 8 EGB

Lugar y fechas: Casa San Ignacio, Checa, Quito - Ecuador (24 – 26 octubre de 2014)

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Caminata del CEL

Lugar y fecha: Desde Lloa hasta Mindo, Pichincha – Ecuador (28-29 de noviembre de 2014)

Galería

Campamento de 2 EGB

Lugar y fecha: Parque Metropolitano de la Armenia, Quito - Ecuador (18  diciembre 2014)

Galería

Campamento de  3 EGB

Lugar y fecha: Parque Metropolitano de la Armenia, Quito - Ecuador (8  de enero de 2015)

 

“Señor: Enséñame… a combatir sin miedo a que me hieran, a trabajar sin descanso y a no esperar más recompensa que el saber que hago tu santa voluntad”

Y es en este punto que la nostalgia vuelve, ese sentimiento inefable al terminar un campamento, esa ansiedad  por querer más, más de esas experiencias que te hacen sentir vivo, completo. Recordar meticulosamente cada instante, cada respiro, cada sonrisa, cada rayo de sol en la cara, verdaderamente te llena el corazón, y es ese sentimiento que buscamos compartir en los chucaritos, guías, asesores, caminantes y asesores, por ese fin, como jefes de materiales trabajamos sin descanso, aun cuando la tormenta se aproxima y moja la ciudad de lona, cuando tienta con dañar una hermosa fogata, cuando el aliento falta, es ese objetivo el que reconforta.

Sin duda, esta experiencia fue una pequeña dosis de vida, cada paso, cada actividad que das como jefe te hace reflexionar, gozar, sentir y gustar por eso estamos muy agradecidos. Dimos todo de nosotros y esperamos que los chucaritos guarden esta experiencia, ya que para nosotros será imborrable.

Es natural tener miedo a la desconocido, pero no es un impedimento o una excusa, como jefes para este campamento nos sentíamos un poco perdidos, desorientados, pero trabajando conjuntamente y recibiendo el apoyo de toda esta gran familia que es el CEL pudimos realizar un trabajo que nosotros lo catalogaremos como bueno.  Toda la planificación, preparación que se dio se la llevó estratégicamente, trabajamos así mismo activamente con nuestro asesor, Rommel (MacGyver), una excelente persona, de aquellas que tienen madera de guerrero, aquellas que te dan tranquilidad y confianza.

Ya en el campamento, sin duda alguna disfrutamos al máximo, sin olvidar nuestras responsabilidades que debían adelantarse siempre unos cuantos minutos al cronograma general, ver las sonrisas de los chucaritos fue increíble o ver sus caras al maravillarse con la fogata que por cierto nos salió excelente, con una antorcha a manera de lanza que buscaba alcanzar en el cielo su estrella pero encontró un objetivo más grande, el iluminar toda una comunidad y traer vida al gran fogón que nos aguardaba.

Solo resta guardar estas experiencias e ir formando una huella en la vida de las personas, esperamos haber encendido ese fuego en los chucaritos, ese fuego que los llevará a ser personas grandes y lograr cosas gigantescas, esperamos que el CEL nunca termine que siga enamorando a muchas personas como lo hizo con nosotros. Para finalizar, damos gracias a todos los que depositaron la confianza en nosotros para cumplir el rol de jefes, al colegio por ofrecernos tantas experiencias que enriquecen nuestro diario vivir y  como dijo Jonny en la paraliturgia: “¿Les gustó campamentos? Porque el Gonzaga es como un campamento permanente.”  Y sin duda lo es.

 

Gustavo Valencia y Andrea Nieto 

 Etapa Amarilla 

camapa 8

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