Consejo Estudiantil 2016-2017

7

La Unidad Educativa San Luis Gonzaga felicita a las listas que participaron en el proceso de elecciones: Lista PRE (Partido Revolucionario Estudiantil) y LINK (Unidad Estudiantil), por todo el trabajo demostrado en el proceso electoral durante los días de campaña y el debate.

En ese sentido de democracia, hacemos expreso una felicitación a la lista PRE que ha sido la ganadora en esta contienda electoral demostrando el apoyo estudiantil para este año lectivo.

Hacemos extenso el compromiso de apoyar y acompañar sus proyectos que emprenderán en este año lectivo para el bienestar de la representación estudiantil.

Revisa en los siguientes enlaces lo que fue nuestro proceso de Consejo Estudiantil Gonzaga:

Campaña PRE

Campaña LINK

Debate

Votaciones

 

AMPLIACIÓN

Hoy, lunes 31 de octubre (Día del Escuado Nacional del Ecuador), fue posesionado el nuevo Consejo Estudiantil 2016 - 2017 integrado por: Kevin Villacís, Isaac Gordillo, Emilia Palacios, Daniel Paucar, Clara María Baldeon, Ayleen Chamorro.

 

ce

Discurso momento cívico: Lic. Jonny Cedeño

Lunes 17 de Octubre de 2016

 

Discurso momento cívico

 

Lic. Jonny Cedeño.

 

Muy buenos días querida comunidad Gonzaga.

Una de las preguntas claves del discernimiento que San Ignacio nos plantea al inicio de los EE es cuestionarse para qué ha sido creada la persona humana. La intencionalidad de nuestra existencia, creo, que no es otra que tener vida y vida en abundancia. Es decir que la finalidad última de todo ser humano es la búsqueda y conquista de la felicidad. Quiero darles algunas sugerencias para ello, tómenlas como son, solo sugerencias:

Queridos chicos, luchen por sus sueños, por sus ideales, no se dejen vencer por el conformismo y la mediocridad. No se olviden que la vida adulta son los sueños de la adolescencia hechos realidad. Sean siempre fieles a sus ideales, porque no hay peor castigo que darse cuenta que uno mismo está boicoteando con sus actos lo que en realidad quiere ser.

Amen sin límites, pero recuerden que el amor tiene tres condiciones indispensables e insustituibles: la responsabilidad, la libertad y la conciencia, si faltase una de ellas podemos hablar de cualquier cosa menos del amor.

Debemos inventar un mundo donde el otro pueda ser feliz. El que es capaz de iluminar la vida de los demás. Capaz de encender el corazón del amado para sacudirse de las rutinas, del cansancio, de la pasividad, de la desesperanza, para apasionarnos por la vida. No olviden que lo que hace que la vida merezca ser vivida es amar y ser amado.

El amor no es una ciencia exacta como las matemáticas, sino un arte, que se aprende, que se cultiva, que demanda de mucha paciencia. Por eso es importante elegir lo que te abre a los otros, a las experiencias que provocan alegrías y evitar ese tipo de amor egoísta que te encierra y que te entierra en ti mismo.

No nos olvidemos que para lo único que debemos tener prisa es para amar, por eso al atardecer de nuestras vidas seremos juzgados por el amor y sólo por el amor.

No traten de caminar solos, déjense ayudar. Ustedes tienen en el colegio a varias personas que están cercanas para acompañarles: sus tutores, sicólogos, pastoralistas; déjense ayudar. El Papa Francisco en la reunión con jóvenes en Cuba, ya lo decía, utilizando un proverbio africano: “si quieres llegar rápido camina solo pero si quieres llegar lejos camina acompañado”.

Den siempre lo mejor y lo mejor vendrá a ustedes. No se contenten con poco, sean exigentes con ustedes mismos.

A menudo se escucha la frase: “haz lo que quieras”. Pero esta frase no es más que una forma de decirles que se tomen en serio el problema de su libertad. El esfuerzo de tomar la decisión tienen que hacerlo en solitario: nadie puede ser libre por ustedes.

Tienen que tratar de ser capaz de inventar la propia vida y no simplemente de vivir la que otros han inventado para ustedes. Al elegir lo que quieran hacer van transformándose poco a poco. Todas sus decisiones, queridos chicos, dejarán huellas en ustedes mismos, antes de dejarlas en el mundo que les rodea.

Para finalizar quisiera terminar con un pequeño cuento del famoso escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Nos cuenta la historia de una pareja que decidieron ponerse a caminar en búsqueda del horizonte. Andaban y andaban y a medida que avanzaban, el horizonte se alejaba de ellos. Decidieron apresurar sus pasos, no detenerse ni un momento, desoír los gritos del cansancio, la sed y el hambre. Inútil, por mucho que aceleraron la marcha y multiplicaron sus esfuerzos, el horizonte seguía igualmente lejano, inalcanzable. Cansados y decepcionados, con los pies destrozados de tanto andar y ante el vértigo de la sensación de haberse fatigado inútilmente se dijeron derrotados:

¿Para qué nos sirve el horizonte si nunca lo vamos a alcanzar? Entonces escucharon una voz que decía: Para que sigan caminando.

Para esto sirve el horizonte para caminar, para no desfallecer en la búsqueda de la felicidad. Porque siempre será más importante el camino recorrido que el destino alcanzado.

Que Dios nos acompañe siempre queridos chicos en la travesía más hermosa de nuestras vidas: ser feliz. Muchas gracias.

Muy buenos días querida comunidad Gonzaga.

Una de las preguntas claves del discernimiento que San Ignacio nos plantea al inicio de los EE es cuestionarse para qué ha sido creada la persona humana. La intencionalidad de nuestra existencia, creo, que no es otra que tener vida y vida en abundancia. Es decir que la finalidad última de todo ser humano es la búsqueda y conquista de la felicidad. Quiero darles algunas sugerencias para ello, tómenlas como son, solo sugerencias:

Queridos chicos, luchen por sus sueños, por sus ideales, no se dejen vencer por el conformismo y la mediocridad. No se olviden que la vida adulta son los sueños de la adolescencia hechos realidad. Sean siempre fieles a sus ideales, porque no hay peor castigo que darse cuenta que uno mismo está boicoteando con sus actos lo que en realidad quiere ser.

Amen sin límites, pero recuerden que el amor tiene tres condiciones indispensables e insustituibles: la responsabilidad, la libertad y la conciencia, si faltase una de ellas podemos hablar de cualquier cosa menos del amor.

Debemos inventar un mundo donde el otro pueda ser feliz. El que es capaz de iluminar la vida de los demás. Capaz de encender el corazón del amado para sacudirse de las rutinas, del cansancio, de la pasividad, de la desesperanza, para apasionarnos por la vida. No olviden que lo que hace que la vida merezca ser vivida es amar y ser amado.

El amor no es una ciencia exacta como las matemáticas, sino un arte, que se aprende, que se cultiva, que demanda de mucha paciencia. Por eso es importante elegir lo que te abre a los otros, a las experiencias que provocan alegrías y evitar ese tipo de amor egoísta que te encierra y que te entierra en ti mismo.

No nos olvidemos que para lo único que debemos tener prisa es para amar, por eso al atardecer de nuestras vidas seremos juzgados por el amor y sólo por el amor.

No traten de caminar solos, déjense ayudar. Ustedes tienen en el colegio a varias personas que están cercanas para acompañarles: sus tutores, sicólogos, pastoralistas; déjense ayudar. El Papa Francisco en la reunión con jóvenes en Cuba, ya lo decía, utilizando un proverbio africano: “si quieres llegar rápido camina solo pero si quieres llegar lejos camina acompañado”.

Den siempre lo mejor y lo mejor vendrá a ustedes. No se contenten con poco, sean exigentes con ustedes mismos.

A menudo se escucha la frase: “haz lo que quieras”. Pero esta frase no es más que una forma de decirles que se tomen en serio el problema de su libertad. El esfuerzo de tomar la decisión tienen que hacerlo en solitario: nadie puede ser libre por ustedes.

Tienen que tratar de ser capaz de inventar la propia vida y no simplemente de vivir la que otros han inventado para ustedes. Al elegir lo que quieran hacer van transformándose poco a poco. Todas sus decisiones, queridos chicos, dejarán huellas en ustedes mismos, antes de dejarlas en el mundo que les rodea.

Para finalizar quisiera terminar con un pequeño cuento del famoso escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Nos cuenta la historia de una pareja que decidieron ponerse a caminar en búsqueda del horizonte. Andaban y andaban y a medida que avanzaban, el horizonte se alejaba de ellos. Decidieron apresurar sus pasos, no detenerse ni un momento, desoír los gritos del cansancio, la sed y el hambre. Inútil, por mucho que aceleraron la marcha y multiplicaron sus esfuerzos, el horizonte seguía igualmente lejano, inalcanzable. Cansados y decepcionados, con los pies destrozados de tanto andar y ante el vértigo de la sensación de haberse fatigado inútilmente se dijeron derrotados:

¿Para qué nos sirve el horizonte si nunca lo vamos a alcanzar? Entonces escucharon una voz que decía: Para que sigan caminando.

Para esto sirve el horizonte para caminar, para no desfallecer en la búsqueda de la felicidad. Porque siempre será más importante el camino recorrido que el destino alcanzado.

Que Dios nos acompañe siempre queridos chicos en la travesía más hermosa de nuestras vidas: ser feliz. Muchas gracias.

Inicio de Sesión

Búsqueda